domingo, 05 de diciembre de 2004
Entre apuntes, cartas y demas, existe algun que otro cuento, aqui tenemos uno un poco extraño .... que lo disfruteis




Raúl se acerco hasta la ventana, miro hacia el parque y hablo: me quedo con el piso, tiene buenas vistas y suficiente luz, la señora Maria, la que alquilaba los apartamentos respondió: pronto espero tener los demás apartamentos alquilados, de momento tendrá paz para escribir, pues usted es el único inquilino de este piso”


La señora salió y Raúl se quedo pensando en que aquí tendría la suficiente tranquilidad para terminar esa novela que tantas horas de sueño le había robado, un edificio de 3 plantas, nuevo, recién terminado, en los pisos segundo y primero tampoco estaban todos los apartamentos ocupados, soy el único que vive en el tercero y eso me ayudara a trabajar.


El tiempo pasaba lentamente y no terminaba ese capitulo que tanto se le resistía, apago el enésimo cigarrillo, se tumbo hacia atrás, cerro los ojos y dejo la mente en blanco, sin darse cuenta se dejo dormir, cuando volvió a abrir los ojos las sombras se habían apoderado del apartamento, miro hacia las agujas del reloj y vio que marcaban las 3:30 de la madrugada, esta bien por hoy pensó y apago el PC.


Se levanto y camino hacia la ventana, miro hacia el parque y encendió un cigarrillo, le dio varias caladas seguidas, relajado, pensando en irse a la cama y descansar, verdaderamente se sentía agotado, al día siguiente tenia una entrevista con su editor y tenia que madrugar, fue a cerrar la ventana y entonces la vio, era rubia, de largos cabellos, tendría algo mas de 9 años, tal vez 10, estaba sonriendo, debajo de aquella farola, la luz se posaba en sus cabellos y esta hacia que su carita todavía brillara mucho mas, Raúl pensó en que hace una criatura a estas horas sola en el parque, en ese momento la niña levanto su manita izquierda y con los dedos índice y medio le hizo el signo de la victoria al mismo tiempo que sonría.


Se agacho para buscar el paquete de tabaco, levanto la cabeza, miro hacia el parque, la niña ya no estaba, quizás viva cerca y se haya escapado al parque sin que sus padres lo sepan, pero como era posible esto, se pregunto, encamino sus pasos a la cama sin pensar demasiado en todo esto, esa noche no durmió mal del todo, estaba cansadísimo.


El editor le había dicho que se aligerara con la novela, tendré mucho trabajo todas estas noches se dijo, acelero el paso hacia el edificio, estaban sacando a alguien del mismo, la ambulancia con las luces girando hacían que la gente se acercara a ver que pasaba, camino mas rápidamente y cuando llego vio a la señora Maria hablando con unos vecinos....... el abuelito del 2A el señor Matías, le ha dado un infarto anoche y esta mañana su hija lo ha encontrado tiesito al pobre, decía la señora Maria mientras movía la cabeza

Bueno respondió Raúl, el señor Matías tenía 82 años, era de esperar que pasara una cosa así, pero no parecía que estuviera mal, parecía muy fuerte y sano. Cierto dijo la señora


Han pasado semanas y esta novela se resiste, dios que capitulo tan difícil, que final tan complicado, bueno terminare por esta noche, Raúl se levanto, encendió un cigarrillo y se acerco hasta la ventana, habían pasado semanas y ya no se acordaba de la niña del parque, puso su mirada en aquella farola, la de aquella noche, y entonces en ese preciso momento la vio acercarse, lentamente, pausadamente, sin prisas, sus cabellos rubios se mecían con la brisa de la madrugada, llego la niña hasta la farola y se detuvo, miro hacia el edificio y le sonrió, Raúl también sonrió, la niña volvió hacer el gesto aquel, el gesto con los dedos índice y medio, el signo de la victoria, volvió a sonreír y se alejo, esta vez con pasos mas presurosos


Le despertó el alboroto abajo, en el segundo, bajo rápidamente las escaleras y encontró a los vecinos hablando, que ha pasado? Pregunto… una vecina, la señora Lucia, que ha fallecido esta mañana, después de una larga enfermedad, vivía aquí con su hijo en el 2B, la pobre llevaba varias semanas en el hospital....


Nuevos vecinos en el edificio, sigo viviendo solo en el tercero y no termino esta dichosa novela, aunque he avanzado mucho estas semanas, pero que haré cuando tenga nuevos vecinos en esta planta y no pueda trabajar con la paz que necesito.


Bueno solo me falta el ultimo capitulo, ahora podré descansar un poco, encenderé un ultimo cigarrillo por esta noche y me iré a la cama, pensando en todo eso se acerco hasta la ventana, hacia calor y la noche hacia que entrara una suave brisa que refrescaba el ambiente, se quedo quieto mirando hacia el parque, las luces de las farolas hacían que todo brillara con una luz blanquecina, fijo su mirada en un punto que se acercaba rápidamente y volvió a verla, a la niña, con sus cabellos rubios y su vestidito azul, mirando y sonriendo, entonces ella le señalo con el dedo índice de su mano derecha y se alejo rápidamente.


No había dormido bien la noche pasada, pensaba en la niña, sus cabellos rubios, en su gesto con el dedo, en su sonrisa, bajo hasta la cafetería de la esquina, pidió un café y cuando daba el primer sorbo, el camarero se le acerco y le dijo: "que desgracia la de esta mañana , desgracia ? pregunto Raúl extrañado, el chiquillo vecino suyo, aquel que vivía en el primer piso, no recuerdo que apartamento, se ha matado esta mañana, cuando se dirigía en su moto hacia el trabajo, respondió el camarero.


Ya no escribía tanto, habían pasado un par de meses y el tercero seguía sin vecinos, no dormía bien, algo le pasaba, pero no sabia el que, no se había asomado mas a la ventana y cuando salía a la calle rehuía pasar por el parque, pasaba la noches mirando hacia el PC pero no salían las palabras, no salían las frases, solo se asomaba una extraña sensación a todo su ser.


Hoy se sentía mejor, había dormido bien, se levanto con otro humor y a estas horas de la noche habia escrito de un tirón, sin pausas, por fin había terminado el ultimo capitulo de la novela, bien ,estaba contento, apago el ordenador, se acerco hasta la ventana, se sentía feliz, su novela mañana estaría en las manos de su editor, respiro profundamente, encendió un cigarrillo, puso una música suave y se dejo llevar por ella, cerro los ojos un momento, tenia la sensación de haberse quitado un peso de encima, una cadena, abrió sus parpados y puso su mirada relajada en los árboles del parque, bueno ahora podré descansar un poco pensó....

Apago la colilla y cuando se giraba la vio, si, la niña estaba ahí, debajo de la farola, con su vestidito azul y sus largos cabellos rubios ondeando al viento, sonriendo, como las otras veces, un escalofrió le recorrió toda la espalda, un sudor frió le empezó a cubrir su piel, allí estaba la niña de nuevo, sonriendo, mirándolo, y entonces, solo entonces, comprendió lo que pasaba, lo supo cuando la niña levanto la mano y Raúl vio que esta vez la mano señalaba hacia el edificio con tres dedos, venia a por el. Fumador

Publicado por Rubens_en_Tenerife @ 4:41
Comentarios (1)
Comentarios
Publicado por Invitado
sábado, 05 de noviembre de 2005 | 16:04
Me ha gustado el cuento, en ciertos momentos he sentido inquietud ? Felicidades

H