Tiempo.
Nos falta y nos sobra tiempo.
Si el tiempo pudiera convertir las lágrimas en gotas de cristal, si lograra que ellas formaran un rosario de piedras brillantes, diría que el tiempo me hace dueño de los mil perdones.
Aquella primera vez el tiempo se detuvo, pararon los minutos, las horas, los días, a partir de ahí todo lo empecé a medir en momentos.
El tiempo pasó a llenarse de momentos y estos a alimentarse de amor.
Ese amor por dar, tanta vida por compartir, triste vida en soledad cuando la ternura te espera, existe desesperación por no poder tenerla contigo.
Tu cabeza se llena de vocecitas que te dicen que no debes hacer aquello o lo otro, no haces caso, pero mientras sufres por no poder estar.
El tiempo se hace misterio en las noches, el tiempo no hace que me des tus labios, el tiempo no me deja una caricia, el tiempo no permite que me ames.
Tiempo maldito seas.
.........