Recuerdo que cuando estaba en el colegio siempre esperaba con ansiedad que nos pusieran un tema para que escribiéramos sobre él, mi alegría era mayor cuando el tema era libre, eso hacía que mi imaginación volara hasta sitios mágicos, hermosos y que pasaran cosas.
A medida que pasaba el tiempo guardaba todo lo que escribía en un cajón, ahí iba a parar todo lo que yo llame “ mis apuntes” yo escribía en cualquier cosa, tanto usaba una servilleta si estaba en una cafetería, como el papel de una cajetilla de cigarrillos, así que mi cajón está lleno de trozos de ellos.
Trozos de apuntes, de mi vida.
Antes escribía solo para mi, nadie mas leía lo que yo sentía o lo que me pasaba, mis apuntes suelen ser en su gran mayoría cosas que me rodean, cosas que están ahí.
Desde algún pequeño cuento a un sueño, casi todo está aquí.
Ahora escribo en este blog e inclusive publico un apunte en una revista que sale cada mes y que lleva un poquito de compañía a quienes la leen,la cual es gratuita por cierto.
Les cuento todo esto porque este blog ha pasado de las veinte y cinco mil visitas, ustedes lo hacen posible.
GRACIAS.