Camine dos o tres pasos cuando la caja se me fue al suelo, regrese sobre mis pasos y cuando me agachaba a recogerla, alguien la cogió antes que yo.
Esa caja es mía dije, pero no me la devolvieron, me enfade, pero no había nada que hacer ¡la había perdido!
Me planteaba recuperarla, me preguntaba si valdría la pena.
Entonces cobarde yo, trate de huir.
Subía la media cuesta, cuando los que tenían la caja me siguieron hasta darme alcance.
Soltaron mis cadenas, pero nada más.
Devolverme mi caja pedí de nuevo, esta vez con algo más de energía.
El grito se escucho por todas partes.
No me la regresaron, entonces llore.
Hacia mucho tiempo que no me encontraba tan mal.
Las lágrimas me ahogaban.
Grite, me enfade, cerré los puños con rabia.
Pero me quede sin ella.
En la caja había actos buenos y malos, viajes en el tiempo.
Mil preguntas y apenas respuestas.